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10 Cosas que hemos aprendido en esta cuarentena con niños

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Tenía ganas de escribir un post acerca del confinamiento que estamos viviendo estos últimos meses debido a la pandemia del Covid19 porque, como supongo que le pasa a la mayoría de ustedes, me está trayendo de cabeza.

Para ser sincera, las últimas semanas se me está haciendo bastante duro y me cuesta mantener el ánimo arriba, supongo que por lo largo que se está haciendo ya. Para que puedan entenderme mejor, les voy a explicar cuál es mi situación exacta, en mi familia somos cuatro, mi esposo, mis dos hijas, de 3 años y medio y 1 año y medio y yo. Antes de la pandemia, yo ya trabajaba desde casa, así que el hecho de tener que pasar tantas horas sin salir realmente lo asumí bastante bien al principio, lo que no fue tan sencillo fue el hecho de no poder llevar a mis hijas a la escuela y dejar de tener ese rato para trabajar tranquilamente por las mañanas y gestionarme mi tiempo y también el no poder salir por las tardes a dar un paseo o a alguna de las clases extracurriculares que tienen las niñas, para poder despejarnos.

De la noche a la mañana éramos 4 personas metidas entre cuatro paredes las 24 horas del día, dos de ellas muy pequeñas, requiriendo atención y cuidados constantes. Ha sido todo un reto, ha habido momentos mejores y peores y como últimamente se me está haciendo un poco cuesta arriba, decidí pensar en las cosas positivas que ha traído el confinamiento y aprender de lo vivido.


Lo primero que tengo que decir es que me siento una privilegiada absoluta por tener la suerte de poder confinarme en casa, hemos tenido la oportunidad de trabajar desde casa y no tener la necesidad de salir para nada y eso ya me parece algo que se debe agradecer enormemente, teniendo en cuenta la cantidad de gente que sí tiene que salir a diario para poder obtener ingresos o porque están apoyando en todas las labores necesarias para afrontar esta crisis, como el personal sanitario.

Y ahora vamos a lo que quería resaltar, las lecciones aprendidas y los aspectos positivos que yo le he encontrado al confinamiento. Quiero resaltar que es mi propia experiencia y es desde el punto de vista de convivir con niños pequeños, así que quizás para otras personas el panorama sea totalmente diferente.

1. La importancia de las rutinas y los horarios

Siempre he creído que con niños es importantísimo tener rutinas, no de esas estrictas en las que hay que respetar siempre la hora exacta para todo, pero sí seguir un orden. Ahora nos ha ayudado mucho a no perder el norte, porque al estar tantas horas en casa se hace muy fácil quedarse en pijama el día entero, no bañarse un día, comer a cualquier hora… puede ser que a otras personas les sirva para vivir más relajadamente y les funcione, pero a mí me vuelve loca, yo necesito horarios y algo de orden en casa.

2. Hemos entrenado mucho la paciencia

Al ser una situación totalmente desconocida y excepcional, por momentos los niños pueden no saber cómo gestionarlo y estar más irritables y berrinchudos. Yo he aprendido que cuando están en esas etapas, lo que mejor funciona es la paciencia, no levantar la voz, transmitirles toda la tranquilidad y paz que puedas (reconozco que a veces lo ponen tan difícil que te resulte casi imposible, pero es normal, entiendo que a todas nos pasa). Si yo ya me volví bastante zen con la maternidad, esto ha hecho que termine de entrenar mi paciencia con las niñas, ahora es difícil que me hagan perder los nervios y creo que en parte es porque como estamos los cuatro solos en casa y no tenemos que guardar la compostura delante de nadie, si ellas necesitan llorar porque están frustradas o lo que sea, no vamos a estresarnos y forzarlas a que no lo hagan, y eso hace las cosas más fáciles.

3. Desarrollo de la creatividad

Tantas horas en casa implica tener que entretener a los niños de muchas maneras. No digo que ahora los papás tengamos que ser como payasos de circo teniendo que inventar todo el rato cosas, también está bien que jueguen ellos solos o que incluso se aburran. Pero el caso es que sin escuela, con sólo ese ratito online que tienen por zoom, yo siento que les falta esa parte creativa, de hacer manualidades, de entretenerse con actividades relacionadas con la psicomotricidad fina… así que yo me he pasado muchos días buscando qué actividades hacer con ellas que las mantengan entretenidas y les ayuden a experimentar. De hecho, pueden ver todos los posts que he escrito al respecto si están faltas de ideas: actividades I, actividades II, actividades III.

4. Los niños no se enferman

Esto puede parecer una obviedad, quiero decir, es normal que no se enfermen si no salen de casa. Pero vale la pena parar a pensarlo, ¿cuántas veces se habrían enfermado en caso de haber seguido con la vida normal? Cuando son tan pequeños se contagian todo y al final pasan más días en casa que en la escuela. Lo bueno del confinamiento es que hemos evitado todos esos resfriados, virus, gripas, etc.

5. Mayor implicación de los papás

Me atrevo a decir que en la mayoría de las casas de México el que más tiempo pasa fuera de casa trabajando y se ocupa menos de los niños en general es el papá. Esta situación lo ha cambiado todo, ha permitido que los papás estén más presentes, que no se pierdan ninguno de los avances de sus hijos y que se impliquen más en su educación y sus cuidados. Esto, yo pienso que sólo puede ser positivo, es duro, no lo niego y todos queremos volver a nuestras vidas, pero a la vez es algo increíble que no hubiera podido suceder de otra manera y creo que permitirá que en el futuro recordemos esta etapa con cariño.

6. La contaminación ha bajado

Esto no va directamente relacionado con los niños, pero es un aspecto positivo en general. De hecho, los pequeños, en ciudades tan contaminadas como la Ciudad de México sufren muchas enfermedades pulmonares que ahora se han reducido drásticamente. Creo que es algo buenísimo que hayan podido respirar un aire limpio que hacía años que no se veía.

Algo que me tiene bastante preocupada es el entorno que nuestros hijos tendrán en el futuro y cómo, con nuestros hábitos, estamos impactando al medio ambiente, por eso, creo que es algo muy positivo de esta pandemia el haber podido cambiar un poco nuestra forma de vivir y lograr un impacto menor.

 

7. Por fin llegó el home office

Vale que con los niños en casa el home office se hace complicado, pero el hecho de que las empresas se hayan visto forzadas a ofrecer esta opción de trabajo es algo muy positivo de cara al futuro, sobre todo para las familias con hijos. Cuando podamos retomar la vida y los niños no tengan que estar todo el tiempo en casa, será superútil tener la opción de teletrabajar algunos días a la semana, todos o cuando sea necesario porque por ejemplo el hijo se enfermó y no podemos ir a la oficina.

8. Hemos comprobado nuestra capacidad de adaptación

¿A cuántas de ustedes se les cayó el mundo encima cuando pensaron en estar 24/7 con sus hijos en casa? Y ahora que ha pasado el tiempo ¿cómo se sienten echando la vista a atrás y viendo que no lo hicieron tan mal? Da igual que los niños hayan visto algo más de tele de lo normal, que no hayan comido cada día superequilibrado, que no hayan hecho todas las manualidades pinterest que piden en la escuela, lo importante es que han encontrado la manera de avanzar, de adaptarse a la situación y superarla. Muchas veces subestimamos nuestra capacidad de superación y una situación así nos permite ver que somos capaces de mucho más de lo que creemos.

9. Hemos bajado nuestro consumo en general

Hay un meme que me encantó que dice:

    – Mi esposo: la ventaja de esta cuarentena es que no hemos salido a gastar.
    – Yo: añadir al carrito.

La verdad es que las compras online se han disparado, pero en cualquier caso estamos gastando muchísimo menos que antes y, lo más importante, aprendiendo a que no hacen falta tantas cosas para vivir. Hemos reducido el consumo de comida a domicilio, aprendiendo que cocinar a diario no es tan malo y que, aunque a veces dé flojera, a la larga es mucho mejor para nuestra salud y para la de los niños, ya que están creciendo y tener una alimentación sana y equilibrada es clave.

10. Hemos aprendido a valorar las cosas pequeñas

Como llevar a los niños a dar un paseo por el parque, ver seguido a la familia y que sean presentes de los avances de los pequeños (en directo, no por videollamada), ir a comprar pan recién hecho a la tienda, tomar un café con una amiga, disfrutar de un ratito de soledad… en fin, todas esas cosas que antes dábamos por sentado y que ahora, al no poder disfrutarlas, echamos tanto de menos.

Creo que hay más aspectos positivos que ha traído esta pandemia y seguro que muchas de ustedes han sacado sus propias conclusiones y tienen otra visión de lo vivido. Me encantaría que nos lo cuenten en los comentarios, aquí o en nuestras redes sociales, y así nos ayuden a verle la cara más positiva a la dura situación que estamos viviendo.

Esperemos que pase pronto y, en algún momento no muy lejano, podamos volver a la normalidad, o llegar a la que llaman “nueva normalidad”, pero siempre con los aprendizajes obtenidos bien presentes.

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