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Bebés y Gatos: o cómo convivir en armonía

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Mientras estaba embarazada, hubo gente que me preguntó que qué iba a hacer con mi gato, yo no entendía el por qué, no me planteaba para nada abandonar a mi mascota por el hecho de que fuera a tener un bebé.

Pero sí me di cuenta de que debía investigar sobre cómo preparar mi casa y a mi gato para una buena convivencia con el nuevo integrante de la familia que iba a llegar. Estábamos acostumbrados a que Alfred, así se llama nuestro gato, anduviera por toda la casa sin límites, dormía con nosotros en la cama y digamos que realmente era el amo y hacía lo que quería. La llegada de un bebé podría provocarle celos y resultar un peligro para el niño, así que había que informarse y prepararse bien para la llegada del pequeño.

1. Embarazada viviendo con un gato.

Lo primero es que, cuando estás embarazada, empiezas a oír hablar de la toxoplasmosis, una enfermedad transmitida por varias vías, una de ellas es el contacto con las heces de los gatos que tengan la enfermedad, otra es el consumo de carnes infectadas poco cocinadas o frutas y verduras mal lavadas. 

Nuestro gato es casero, no sale nunca al exterior, con lo que es muy poco probable que pueda contraer la enfermedad pero, con la idea de evitar cualquier riesgo que pudiera afectar al bebé, decidimos que yo no cambiara más sus heces, ya que el contacto con ellas es lo que más peligro supone de estar conviviendo con un gato durante el embarazo. Afortunadamente, se ha establecido ya esa costumbre y, hoy en día, mi esposo sigue cambiando siempre la arena del gato, así que ahí he salido ganando.

2. Preparación del gato antes de la llegada del bebé.

Los pasos para preparar a tu mascota ante la llegada del bebé son los siguientes:

– Empezar a desacostumbrarlo a estar en la misma habitación donde va a dormir el bebé. Para nosotros, significaba empezar a hacerle entender que debía dormir fuera de la habitación. Esto fue un total fracaso y no lo conseguimos, pero más adelante hablaremos de ello.

– Involucrarlo en el cambio. Es alucinante cómo los animales entienden que algo va a pasar, cuando nos vamos de viaje, si nos mudamos de casa, sienten que un cambio se acerca y te lo demuestran con comportamientos extraños y de preocupación. También nos pasó cuando nos enteramos de que seríamos padres, aparecen nuevos muebles como cunas, cambiadores, la carriola… y la incesante curiosidad del gato hace que necesite explorar todas esas cosas y hacer que las sienta como parte de su territorio es necesario para poder aceptar a la persona que llega.

– El gato debe oler al bebé antes de que llegue a la casa, para que lo identifique como cercano. En este caso, cuando nació mi bebé y aún estábamos en el hospital, con las primeras ropitas ya usadas, mi esposo se fue a casa y estuvo jugando con Alfred y la ropa durante varias horas, para que relacionara ese olor con diversión, juego y amor.

3. Reacción de un gato ante la llegada de un recién nacido.

El primer día que nuestro bebé dormía en casa, cansados tras varios días en el hospital y con la demanda de lo que supone un recién nacido, quisimos cerrar la puerta para que Alfred no se acercase y nosotros aprovechar los minutos que dormía nuestro pequeño para dormir también, sin embargo, no funcionó, nuestro gato empezó a maullar como nunca antes lo había hecho, eran maullidos de llanto y no pudimos dejarlo detrás de la puerta, así que durmió en nuestra cama y con el bebé. Nosotros nos tuvimos que turnar para hacer guardias y vigilar a Alfred, ya que no sabíamos cómo podía reaccionar, por suerte no hubo complicaciones.

Ahora sé que lo peor que se puede hacer es algún cambio repentino con tu mascota ante la llegada del bebé, puede provocar celos y la situación sería peor, así que lo empezamos a acercar a nuestro recién nacido, para que lo oliese y lo respetara. Y realmente me sorprendió, se acercaba a él, lo miraba, se sentaba al lado, pero no le hacía nada, no le tocaba. Se dedicaba a rodearlo o, simplemente, lo evitaba.

4. Primeros meses de la convivencia entre un recién nacido y un gato.

Durante los primeros meses, la verdad es que no se hacían ningún caso. Me sorprendió muchísimo, porque Alfred pasaba al lado del bebé y no le miraba, no llamaba su atención, mi gato iba corriendo y al llegar hasta donde estaba él, lo rodeaba sin más. Sin embargo, lo que sí hacían juntos era echarse la siesta todos los días, cada uno en su espacio de la cama o el sofá. Si en algún momento crece mi familia, no me va a quedar más remedio que comprarme una king size.

5. Actitud del gato tras unos meses de convivencia con el bebé.​

Alfred siempre fue especial, creo que es un gato más cariñoso y sociable que la media. Nuestra anterior gata, Mona, a la que echamos mucho de menos, sólo se acercaba si quería algo, si le faltaba agua por ejemplo y sólo se le podía hacer cariños cuando se dejaba, sin embargo, Alfred siempre se acercaba a nosotros a darnos cariño sin esperar nada a cambio, es un poco gato perro como digo yo. 

Finalmente, llegó el momento en el que empezó a sentir un cariño también por nuestro bebé y a protegerlo, es increíble ver que, cuando se despierta llorando, Alfred va corriendo a la habitación como un signo de protección hacie él, mostrando siempre respeto. Siempre está cerca cuando juega, cuando duerme e incluso cuando le dimos su primera papilla.

6. Actitud del bebé tras unos meses de convivencia con el gato.

A partir de los 8 meses, nuestro bebé ya gatea por toda la casa y ahora sí está mucho más activo ante los estímulos que recibe y uno de ellos claramente es Alfred. Lo sigue con la mirada y, no sólo eso, sino que ha empezado a perseguirlo, lo ve como un juego y sale corriendo detrás de él. Alfred lo ve y cuando se acerca mucho se va, parece que estén jugando a tenta.

Ahora mi preocupación va al revés, y pienso que quizás mi bebé sea un peligro para mi gato. Estoy muy feliz de tenerlos a ambos y la relación que mantienen es muy buena, así que no hagan caso de los que dicen que no pueden convivir mascotas y bebés, o que puede suponer un problema o un peligro, sólo hay que ser comprometidos con ambos y hacer que se respeten.

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Guía de Tallas

Talla

NB

0-3 meses

3-6 meses

6-9 meses

9-12 meses

Altura (cm)

56

62

68

74

80

Pecho (cm)

41

43

45

47

49

Cintura (cm)

41

43

45

47

49

Cadera (cm)

42

44

46

48

51

Peso (kg)

5

6

7.5

8

9.5