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Cómo aportar tu granito de arena al medio ambiente

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Parece que, por fin, el ser humano se está dando cuenta del peligro en el que se encuentra el mundo en el que vive y cada día se preocupa más por encontrar maneras fáciles y sencillas de vivir de una forma más sustentable. En el post de hoy les vamos a hablar de cómo, con algunos pequeños gestos del día a día, podremos aportar nuestro granito de arena y vivir en una sociedad más respetuosa con el medio ambiente.

1. Reutiliza

Lo mejor que puedes hacer por el medio ambiente es reutilizar en la medida de lo posible. Últimamente se habla mucho de la desaparición de bolsas plásticas y su reemplazo por bolsas de tela. Bien, claro que es una buena iniciativa que ya no se usen tantas bolsas plásticas, no obstante, es importante entender que una bolsa de tela debería reutilizarse más de 7,000 veces para igualar el impacto ambiental que se produce al fabricar una bolsa plástica, por lo tanto, quizás sería mejor animar a la población a reutilizar las bolsas plásticas que ya tienen en casa. 

Con esto lo que quiero decir es que lo más importante es reutilizar lo que ya tenemos antes de reemplazarlo por una alternativa más ecológica. Entonces, si tienes en casa un armario lleno de tuppers de plástico, no los tires todos para reemplazarlos por otros de vidrio. Utilízalos durante toda su vida útil y cuando tengas la necesidad de cambiarlo, compra uno de vidrio, bambú o el material que más te guste.

2. Compra a granel

Una manera estupenda de evitar el uso excesivo de bolsas plásticas y, en general, de envoltorios, es la compra de alimentos a granel. Cada vez son más las tiendas que venden a granel, en México encontramos varias opciones:

  • Zero market, de venta online y con tiendas en CDMX.
  • Estado Natural, también con tienda online y con varias sucursales en CDMX. 
  • Bodega cero, de venta online y con tienda física en Monterrey.
  • Botánica granel, de venta online y física.
  • Justo, súper online con venta de numerosos productos a granel. 

Estas tiendas se dedican a vender los productos y tú llevas el envase. Algunos productos que puedes comprar a granel son: semillas, legumbres, café, artículos de limpieza para el hogar, entre otros.

Y si no tienes ninguna de estas tiendas cerca o no te va bien comprar online, lo mejor que puedes hacer es ir al tianguis de tu barrio y comprar llevando tus propios envases, yo lo hago cada domingo y además disfruto de productos más frescos y en general de mejor calidad que los del súper.

3. Recicla

Es importantísimo separar la basura para favorecer su proceso de reciclaje. Lo ideal es que en casa tengas tres botes de basura:

  • Verde: para el material inorgánico reciclable como son las latas, botellas, cartón, papel y envases de plástico reciclables (revisa las especificaciones porque no todos los son).
  • Naranja: para los residuos orgánicos, restos de comida principalmente.
  • Gris: residuos inorgánicos no reciclables, es decir, todos aquellos desechos que no entran en las dos categorías anteriores. Serían por ejemplo, los pañales, los envases de los paquetes de toallitas, los cepillos de dientes, entre otras cosas.

Por otro lado, si tienes que deshacerte de productos de origen tecnológico, aceite usado, chatarra, pilas, cartuchos de tóner de impresoras, medicamentos, etc., lo ideal es que los lleves a un centro de acopio o punto verde donde los clasificarán y les darán el tratamiento que les corresponde. Sólo tienes que informarte de qué punto verde te queda más cerca y, cuando hayas acumulado varias cosas para reciclar, acercarte a llevarlas.

4. Intenta comprar productos con menos envases

Ya hemos comentado que es buena idea comprar a granel en la medida de lo posible para evitar el excesivo uso de envases. No obstante, en muchas ocasiones no encontramos alternativa, en ese caso, lo mejor que puedes hacer es buscar la opción más ecológica en el supermercado. Te recomiendo que no te vuelvas loca mirando ingredientes ecológicos o mensajes que indiquen que ese producto es bio o eco, en muchas ocasiones eso no indica que el producto sea realmente más ecológico.

Aún nos queda mucho en el camino de la legislación de la nomenclatura comercial de los alimentos, así que hasta que eso esté totalmente regulado, trata de usar el sentido común y de informarte.

Sin llegar a la parte de los ingredientes, algo que de primeras nos indica que un alimento es más ecológico que otro es la cantidad de embalaje que lleva. De poco sirve que compremos un paquete de galletas bio (que supuestamente no llevan azúcar y se han hecho con ingredientes naturales, etc.), si luego cada galleta viene en una bolsa individual, dentro de una bolsa grande, dentro de una caja de cartón.

5. Compra agua en garrafas grandes y reutilizables y lleva tu propia botella

En muchas ciudades no es aconsejable beber el agua de la llave. En estos casos lo ideal es instalar un filtro en el grifo de la cocina que mejore la calidad del agua. No obstante, esto no siempre es posible, en ese caso, lo mejor que puedes hacer es comprar el agua en botellas de 20 litros. Lo más habitual es que las diferentes marcas de agua tengan camiones recorriendo la ciudad y te hacen llegar, de manera totalmente gratuita, las garrafas (que además son reciclables) a tu casa.

Además, otra cosa que ahorrará mucho plástico al planeta es que lleves tu propia botella de agua siempre encima, dentro de tu bolso o de tu mochila. De este modo, evitarás comprar botellas pequeñas de agua que tanto residuo generan, o incluso usar vasos de plástico, que si te paras a pensar en la contaminación que ha podido generar su producción y generará su desecho con respecto a los 2 segundos que lo usas para beber, quizás te haga plantearte el no volver a hacer uso de ellos.

6. Camina o usa la bicicleta

Ya sé que puede resultar muy obvio este consejo, pero muchas veces no lo aplicamos por flojera, falta de tiempo, falta de costumbre…

Cuando aún tenemos que empujar una carriola, la bicicleta puede ser una opción algo complicada, al menos en México, donde el tráfico no es el más amable. También es verdad que existen soluciones como los remolques que se anexan a la bici y donde los niños van muy cómodamente sentados, o las sillitas que se ponen en la parte de atrás. Si vives en una ciudad con un tráfico algo menos loco que el de CDMX por ejemplo, puede ser una opción.

A veces, una distancia nos puede parecer muy grande y ni probamos a hacerla a pie, pero en muchas ocasiones te puedes sorprender gratamente si pruebas. Yo, por ejemplo, tengo estimado que tardo unos 10 minutos en recorrer 1 km a paso ligero, así que cuando voy a algún lugar que no está demasiado lejos, miro la distancia y el tiempo que tengo y siempre que puedo voy dando un paseo.

Tanto la bici, caminar, ir en patín, etc., tienen una ventaja adicional, puedes tomarte el viaje de otra manera. Mientras que dentro del coche te puedes desesperar por el tráfico, por los malos modales de la otra gente que va con prisa y no te deja pasar, por el estrés de llegar tarde, caminando o en algún medio de transporte ligero puedes disfrutar del camino. Tendrás oportunidad de apreciar qué establecimientos hay en el camino, si te interesa alguno incluso te puedes parar, no habrá nada en el camino que te haga llegar más tarde de lo estimado y llegarás con más tranquilidad, más paz, más contenta.

Al menos yo me lo tomo así y me funciona bastante bien. Además, con la carriola le doy un paseo a las niñas y van más contentas que en la parte de atrás del coche.

7. No uses popote

Con los popotes pasa algo similar a lo que les platicaba de los vasos de plástico, es algo que se usa unos minutos y sin embargo tarda en degradarse más de 200 años.

Los popotes constituyen un gran problema medioambiental, sobre todo en el fondo de los mares, que es de fácil solución. Es tan sencillo como dejar de usarlos, nos hemos acostumbrado a tomar el refresco en el cine con popote, pero no es absolutamente necesario hacerlo así, basta con acostumbrarnos a beber a la antigua usanza o, si realmente nos gusta usar popote, utilizar los nuevos que hay de metal que se pueden lavar y volver a usar.

8. Utiliza menos productos químicos para limpiar la casa

Lo bueno de estos tiempos que vivimos, en los que se están retomando viejas costumbres, es que a veces haces descubrimientos realmente buenos. Algo que descubrí yo hace un año más o menos es la posibilidad de limpiar la casa con algunos productos naturales y el resultado no tiene nada que envidiar a la limpieza con los clásicos productos químicos, peligrosos y más contaminantes. Te cuento algunos ejemplos:

  1. Resulta que el vinagre sirve para limpiar superficies, como los cristales, y los deja bien relucientes. Así que, además de usar un producto menos tóxico, estarás ahorrando dinero en limpiacristales. Lo normal es usar vinagre blanco, el más económico que encuentres en el súper.
  2. Bicarbonato de sodio. Sirve para desatascar tuberías, de blanqueador para la ropa, mezclado con vinagre se puede usar para despegar la comida que se te quemó en el fondo de la sartén, para limpiar superficies que tengan cal acumulada, entre otras cosas.
  3. Jabón de lavandería en escamas para lavar la ropa en la lavadora. Es un jabón hecho a base de ingredientes naturales que, además de ser menos contaminante, es respetuoso hasta con las pieles más sensibles. Además, tiene el plus de que suele venir envasado en cajas de cartón, por lo que se puede reciclar una vez terminado.
  4. Utiliza esponjas naturales o de silicona para limpiar superficies o lavar los trastes.
  5. Utiliza cepillos para limpiar baños en lugar de esponjas, éstos son más duraderos y también más higiénicos.

9. Lleva tu propio termo para el té o para el café

Hoy en día hay mil cadenas que venden té, café u otras bebidas calientes o frías que a la gente le encanta llevar de un lado para otro. Si tú eres una de esas personas, te recomiendo que te compres un termo y cuando vayas al establecimiento, pidas que te echen la bebida en él. Con esto, además de conseguir mantener la bebida en su temperatura ideal durante más tiempo, contaminarás mucho menos. Piensa de nuevo en que los vasos de usar y tirar provocan una generación de desperdicio considerable y que hay que encontrar la manera de frenarla.

10. Utiliza productos de higiene personal sólidos

Hay tiendas de productos de higiene personal ecológicos que ya venden jabón, champú, crema humectante, desodorante y hasta pasta de dientes sólida. Con estos productos se genera menos desperdicio al evitar la necesidad de que lleven un envase porque no les hace falta llevarlo.

Y tú, ¿qué pequeñas cosas haces en casa para disminuir tu impacto medio ambiental? Escríbenos en nuestras redes sociales, nos encantará oír tu opinión.

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Peso (kg)

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8

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