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Cómo cuidar tus finanzas personales y familiares

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Esta semana nos apetecía traer algo de contenido útil en el día a día de cualquier familia y un tema que nos parece superinteresante y que puede ayudar a muchas personas es el de la economía y las finanzas personales.

Obviamente, hay muchas maneras válidas de llevar la economía personal y familiar, nosotras no queremos establecer una concreta. Lo que sí queremos es darte algunos tips que quizás te puedan ayudar a tener menos gastos y poder ahorrar un poco más.

La premisa básica en la que nos basamos es la de que no gastes lo que no tienes. Parece algo muy obvio, pero no lo es tanto. Es muy habitual realizar compras a crédito sin tener en cuenta en qué momento se van a llegar a pagar y de qué tamaño es la deuda actual que ya se tiene. Es por esto que dentro de los tips que les vamos a dar, tendremos este aspecto en cuenta todo el tiempo.

Vamos allá:

1. El valor del dinero es siempre el mismo

Quizás te sorprenda este primer tip. Resulta obvio que el valor del dinero es el que es, pero a veces lo valoramos en función de lo que nos costó conseguirlo y no de su valor real. ¿Qué tan fácil te resulta gastar un billete encontrado en la calle comparado con el mismo billete que sale de tus ingresos habituales? El aguinaldo de Navidad, bonos extra o pagas dobles, podrían ser algunos ejemplos que, al no formar parte de nuestros ingresos corrientes, se les da un valor diferente y resulta más sencillo desprenderse de ellos por lo que ahorrarlo para imprevistos se hace más complicado.

2. Analiza tus gastos cada mes

Ten una hoja de cálculo estructurada con todos tus gastos mensuales anotados. Lo primero para poder hacer gestión de cualquier cosa es registrar los datos y darles seguimiento, si no hacemos esto, será imposible llevar un orden.

Te recomendamos registrar todos tus ingresos y todos tus gastos y estructurar el documento de modo que puedas identificar de manera rápida cuáles son tus gastos fijos recurrentes, los de ocio, los imprevistos, los ahorros, etc.

Para ayudarte en este aspecto, te hemos preparado una plantilla que te puedes descargar en el siguiente link. En ella podrás encontrar una pestaña para cada mes sobre la que empezar a dar seguimiento a tus gastos y un resumen anual para poder verlo todo de una vez. Los datos totales se calculan solos, tú simplemente tienes que introducir todos tus ingresos y tus gastos clasificados por tipo.

Lo ideal sería que rellenes la plantilla al menos una vez al mes y analices en qué gastaste.

3. Que tus gastos no sean mayores que tus ingresos

Calcula tus gastos y revisa que no sean mayores que tus ingresos. Este aspecto es fundamental para mantener una economía sana y equilibrada. Es cierto que habrá meses en los que debas hacer gastos excepcionales en los que el gasto pueda ser mayor que el ingreso, pero en ese caso, el gasto extra debería salir de los ahorros.

4. Calcula el porcentaje de cada uno de tus gastos

Revisa el porcentaje que supone cada gasto sobre el total de tus ingresos y analiza si es coherente. Por ejemplo, el gasto en vivienda se suele recomendar que no sea de más de un 30-35% del ingreso y el de ocio un 10%.

5. Fija un monto de ahorro cada mes

Destina cada mes una cantidad, aunque sea mínima, a ahorro. Lo ideal es que tengas una cuenta a parte, o que contrates en el banco un producto de este tipo. La mayoría de los bancos tienen cuentas de ahorro y depósitos a plazo fijo que, además, te dan una pequeña rentabilidad por tener ahí tu dinero. No te asustes al leer plazo fijo, hoy en día el plazo va incluso desde unos pocos días. Es una manera de ahorrar que recomendamos mucho, puesto que es muy sencilla, tienes un beneficio y si te organizas bien, puedes disponer de tu dinero cuando lo necesites.

6. Ten en cuenta los gastos que realizas una vez al año

Ten en cuenta los gastos que realices una vez al año y trata de tener ese monto preparado para cuando llegue el momento de realizarlos. Es decir, gastos como la inscripción de la escuela de los niños, el seguro del coche, las vacaciones, el pago anual de impuestos o el seguro de la casa. Estos gastos se suelen realizar en un momento puntual del año, o por trimestre, y cuando ese momento llega, nos descuadran todo nuestro plan de ahorro. Es por ello que lo mejor es tenerlos en cuenta desde el inicio y calcular el monto mensual que hay que destinarles para que cuando llegue el momento de hacer el pago, ya lo tengamos listo.

7. Revisa tus gastos fijos mensuales

Revisa cuáles son tus gastos fijos mensuales: vivienda, electricidad, agua, internet, televisión por cable, colegiaturas, clases extraescolares, celular, plataformas tipo Netflix, Amazon, Spotify… etc. Revisa todos los gastos que tengas fijos al mes y lo primero, analiza cuáles son realmente necesarios y de cuáles puedes prescindir.

Por ejemplo, si tienes TV por cable, Netflix, Amazon Prime y HBO es probable que alguno de esos canales te esté sobrando porque no tengas tiempo de verlos todos. Otro ejemplo muy típico es que quizás tengas a tus hijos en 5 clases extraescolares, realizando un esfuerzo económico grande para mantenerlas todas y al final, tus propios hijos pueden estar más agobiados que otra cosa. Revisa bien qué actividades realmente les gustan o les aportan algo positivo y prescinde de las demás.

8. Analiza tu gasto en supermercado

Revisa el gasto total dedicado al súper y dentro de eso, cuánto se te va en cada cosa. Esto puede resultar muy tedioso, pero si lo hacemos al menos un par de veces nos daremos cuenta de en qué se nos va ese gran gasto mensual. Cuanto más saludable comamos y menos productos procesados compremos, menos gastaremos en el supermercado.

Y si te parece demasiado trabajo hacer este cálculo detallado, fíjate en cuánto gastaste en artículos que no eran realmente necesarios. Así, al menos sabrás cuánto es tu gasto mínimo necesario.

9. Define un porcentaje máximo de tus ingresos para dedicar al ocio

Salidas a restaurantes, compras, caprichos, aquí entra todo aquello que hacemos en nuestro tiempo libre o las cosas que nos compramos, que no son realmente necesarias. Es recomendable que esta partida no ocupe más del 10% de los ingresos y, para ello, debemos llevar un seguimiento muy detallado y pensar mucho en las compras que hacemos y en cuánto salimos a comer por ahí.

Aquí es importante controlar los gastos hormiga, que son aquellos que por su bajo importe parecen insignificantes pero que repetidos, suman cantidades considerables en el mes.

10. Evita pagar en efectivo

Utiliza tarjeta para pagar en la medida de lo posible, te permitirá llevar un mejor seguimiento de en qué gastas el dinero. Pero cuidado, esto no lo decimos para que abuses de la tarjeta de crédito, ni mucho menos, sino porque cuando pagas en efectivo es mucho más difícil llevar un control del gasto.

11. Ten mucho control sobre tu uso de la tarjeta de crédito

Cuidado con los pagos con tarjeta de crédito a meses y en especial si es con intereses. Hoy en día se ha convertido en algo muy habitual que las tiendas o los propios bancos te ofrezcan el pago de tus compras a meses sin intereses. Esto puede ser muy útil, porque si tenemos que comprar algo necesario pero que ocupa demasiado presupuesto para un mes, podemos pagarlo a plazos y así podremos obtener el artículo deseado sin necesidad de tener todo el dinero de golpe. No obstante, esto se puede convertir en un problema si:

  • Comenzamos a comprar más de la cuenta y no calculamos la deuda que tenemos acumulada.
  • No tenemos en cuenta las condiciones de los plazos. Cuando no ofrecen la opción de sin intereses hay que calcular cuánto será el monto final que pagaremos por el artículo y decidir si nos merece la pena el incremento.
  • Si no llevamos un control de todas las compras que estamos pagando y cuánto tiempo nos queda para saldar cada deuda.

12. Cuidado con las rebajas

Las rebajas pueden ser un gran enemigo del ahorro porque parece que al comprar más barato estás ahorrando, pero, en realidad, la mayoría de las veces estás invirtiendo tu dinero en cosas que en una situación normal no las comprarías. Para poder aprovecharlas realmente, haz una lista de lo que necesitas cuando se acerque el periodo de rebajas y compra exclusivamente eso.

Dedícale un tiempo cada mes a revisar todos estos aspectos y actualizar tu tabla. Lo más importante para poder hacer una buena gestión de tus finanzas es tener bien claro en qué gastas el dinero.

Esperamos que este post te sirva y puedas aplicar alguno de nuestros tips en tu día a día. Si te gustó, háznoslo saber en los comentarios o en nuestras redes sociales, nos encantará leerte.

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