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Consejos de una alimentación con fórmula

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Aunque la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es realizar lactancia exclusiva hasta los 6 meses, no todas las madres somos capaces de conseguir tener una lactancia exitosa. Podremos leer mucho acerca de que todas podemos lograrlo, pero a veces no es tan sencillo.

Hablo en primera persona, ya que en mi caso particular tuve complicaciones durante las dos primeras semanas que tuve a mi bebé, por más que lo intentaba mi niño se enfurecía si no lograba engancharse a la primera al pezón y entonces ya no paraba de llorar y era muy difícil hacer que comiera, esto llevó a una bajada considerable de su peso y, aunque nació con un buen nivel y todos los bebés pierden algo en sus primeros días, en mi caso, mi bebe llegó a perder un 10%, que es el parámetro que toman para saber si hay algún problema en la alimentación.

Entonces, me recomendaron que usara el extractor de leche para poder tener un poco más de control de cuánto comía, y así lo hice, sin embargo, a veces lograba una buena cantidad, unos 30ml por pecho que era más o menos la cantidad que en los primeros 10 días debía tomar mi bebé, pero en otras tomas, no era capaz de sacar nada, eso me llevó a una situación de mucha presión, ¿no tenía suficiente leche? ¿no era de calidad y no saciaba a mi bebé?

 

Fuera cual fuese realmente el problema, lo que veía es que mi bebe no se alimentaba bien, se quedaba con hambre y estaba bajando de peso.

 

A los 15 días se suele producir una crisis de crecimiento, la cual yo desconocía en ese momento, yo sólo veía que mi bebé empezaba a tener hambre todo el tiempo y aunque probaba con un pecho y después el otro, no había forma, mi bebé quería más de lo que yo le podía dar y ya no aguanté, sentí una necesidad de querer alimentarlo y verlo bien y una impotencia de ver que no era capaz de dar lo que demandaba, por lo que decidí comprar leche de fórmula y la alternativa del biberón fue una buena solución.

 

Encontré una sensación de tranquilidad conmigo misma, veía que mi bebé tomaba lo que quería, sin límites, y dormía plácidamente. Además, ayudamos a reforzar el vínculo con su papá, pues empezamos a repartirnos también la tarea de alimentarlo, y eso hizo que yo pudiera dormir mejor y tener más tiempo para mí.

Cosas necesarias en la lactancia de fórmula

Biberón

Un biberón que se adapte a tus necesidades y que además sea práctico es fundamental. Si vas a complementar pecho y biberón, es importante elegir aquel que tiene una tetina similar al del pezón, pues si no, el efecto podría ser que tu bebé rechace tu pecho al encontrarlo tan diferente.

Sin embargo, si sólo estarás alimentando a tu bebé con leche de fórmula, mi recomendación personal es que elijas un biberón con tetina ancha, esto hará que le entre menos aire a tu bebé evitando los gases.

Hay en el mercado biberones anticólicos y algunos incluso tienen un sistema de ventilación interno para eliminar el aire, pero un factor que a mi particularmente me gusta es la facilidad de limpiarlos, existen unos que se pueden desmontar de la parte de abajo haciendo que la limpieza sea más rápida y mejor.

Un tip muy importante es la forma de mezclar la leche en el biberón, debe hacerse con las dos manos frotando de lado a lado, si agitamos de arriba abajo crearemos unas burbujas que tendrán efecto de gas para nuestro bebé pudiendo generarle cólicos.

Los tipos de biberones que podemos encontrar en el mercado son principalmente de los siguientes materiales:

  • Biberón de vidrio: este material no desprende ningún residuo ni absorbe olores, pudiendo usarlo más tiempo que otros, aunque también existe un mayor riesgo de romperse al manipularlo.
  • Biberón de plástico: hay que revisar que cumple con los certificados pertinentes, ya que es importante que sea libre de BPA.

Leche de fórmula

Las leches en fórmula han logrado grandes avances en su composición, aunque no es una sustitución de la leche materna, pues ésta incorpora un gran número de proteínas que no han sido capaces de replicar hasta el momento y, además, que varía en función de la alimentación de la madre, haciendo que el bebé experimente una comida diferente cada día.

La mejor recomendación sobre qué leche debe usar, es la que te indique tu pediatra.

Todas vienen con una cuchara medidora dentro del envase, ésta puede ser de tamaño pequeño o grande, el primero corresponde a la medida necesaria por cada 30 ml de agua y el segundo por cada 60 ml de agua, por lo tanto, cuando el bebé va creciendo y aumentamos la cantidad de agua, deberemos hacerlo en múltiplos de 30. En los propios envases verán indicaciones de cuántas cucharadas deben echarse según cuántos ml son recomendados por biberón en cada mes del bebé.

Un tip importante es que la cuchara siempre debe respetar la medida justa, si dejamos una montañita al tomarlo y lo echamos así al biberón podemos ocasionar problemas en el bebé porque la concentración no será la correcta y lo mismo sucede si nos quedamos cortas, entonces le estaremos entregando una mezcla muy diluida con menos cantidad de la que necesita en su alimentación.

Otro recomendación es que si sólo estás dándole leche de fórmula, entonces no calientes el agua, siempre hemos oído aquello de calentar los biberones, pero esto viene asociado a que la leche materna tiene una temperatura caliente cuando sale del pecho, por lo que el bebé se acostumbra y ya sólo querrá leche caliente aunque sea de fórmula. Sin embargo, si sólo le vamos a dar biberón, no es necesario que sea caliente y creedme, si le acostumbráis a tomarla natural, os ahorraréis muchas inquietudes cuando estáis fuera de casa.

El bebé cuando tiene hambre no espera a que encuentres un lugar donde preparar el biberón, a que te calienten el agua, etc. Esto es una desventaja respecto a una mamá que le está dando pecho, pues el bebé no tiene que esperar más que el tiempo en que la madre lo pone a mamar, es por esto que, para las madres que damos leche de fórmula, es muy importante estar lo más preparadas posibles, llevar siempre el agua necesaria y la leche en los dispensadores con la medida justa.

Agua

A veces nos preguntamos ¿y qué agua puedo echar al biberón?

El agua puede ser hervida o puedes usar agua embotellada e incluso hay selectos lugares donde el agua de la llave es tan buena que puede llegar a ser tomada directamente para el biberón.

En los casos en los que le esté dando la leche caliente a su bebé, es imprescindible contar con un termo. Este te ayudará tanto en la noche como fuera de casa a tener listo el biberón de una manera rápida.

Dispensadores

Son indispensables, en mi caso, los he usado muchísimo siempre que estoy fuera de casa y en la noche, cuando a una más le cuesta poner atención por el cansancio y sueño acumulado. Lo mejor es utilizarlos habiéndolos preparado antes de acostarte y así cuando tu bebé pida comer en mitad de la madrugada, te resulte más cómodo y rápido tenerlo listo.

BABEROS

Muchos bebés al tomar el biberón se les saldrá algo de leche o incluso pueden tener alguna regurgitación después de haber terminado, algunos incluso pueden tenerla hasta un par de horas después, manchando no solo su barbilla, sino la ropa que llevan, por ello es muy práctico tener un babero de forma que no tengamos que cambiarle de ropa en cada toma, sino que sólo tengamos que cambiar el babero en caso de que se manche.

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Guía de Tallas

Talla

NB

0-3 meses

3-6 meses

6-9 meses

9-12 meses

Altura (cm)

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62

68

74

80

Pecho (cm)

41

43

45

47

49

Cintura (cm)

41

43

45

47

49

Cadera (cm)

42

44

46

48

51

Peso (kg)

5

6

7.5

8

9.5